Los senadores republicanos Rick Scott (Florida) y Marsha Blackburn (Tennessee) presentaron un proyecto de ley para erigir un monumento en Washington D.C. que recuerde a las víctimas de la tiranía del Partido Comunista Chino (PCC). La iniciativa fue anunciada el martes y busca crear el memorial en International Park, justo frente a la embajada china.
Reconocimiento a víctimas de la persecución del PCC
El monumento rendirá homenaje a quienes sufrieron genocidio, crímenes contra la humanidad y persecución política desde la época de Mao Zedong hasta acontecimientos más recientes, como la masacre en la Plaza Tiananmen y la opresión de los uigures en Xinjiang, reconocida oficialmente como genocidio por el gobierno estadounidense.
Críticas directas a China y apoyo a la libertad
Rick Scott calificó al CCP como responsable de “algunos de los peores abusos a los derechos humanos en la historia”, incluyendo trabajos forzados, torturas, esterilizaciones y extracción de órganos. Scott expresó que el pueblo chino merece las libertades fundamentales por las que lucharon los fundadores de Estados Unidos. La propuesta enfatiza que el memorial debe mostrar solidaridad con el pueblo chino y su anhelo de libertad.
Ubicación simbólica frente a la embajada china
Colocar el memorial frente a la sede diplomática del CCP tiene un valor simbólico, señaló Scott, pues obligará a los funcionarios chinos a confrontar diariamente las acusaciones y crímenes asociados con su gobierno.
Financiamiento y contenido del memorial
El presupuesto público destinado al proyecto se limita a 500,000 dólares, aunque se contempla la recepción de donaciones privadas. El monumento incluirá exhibiciones documentando la persecución de minorías étnicas y religiosas como los uigures, así como la supresión de la cultura tibetana y mongola en el sur.
Reacciones y contexto político
Marsha Blackburn declaró que la legislación busca que Estados Unidos nunca olvide el costo humano de la opresión del PCC. El anuncio llega en un momento de tensiones internas en el partido Demócrata, con críticas a figuras que han elogiado a líderes comunistas como Mao Zedong, lo que ha intensificado el debate sobre la postura estadounidense hacia China.



