Rescate en Entebbe: un evento que desafió riesgos y distancias
El 4 de julio de 1976, comandos israelíes ejecutaron una arriesgada operación en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, para liberar a más de un centenar de rehenes de un avión secuestrado. La rapidez y eficacia de la maniobra ha servido como modelo para fuerzas antiterroristas a nivel mundial.
Secuestro del vuelo 139 de Air France
El incidente comenzó el 27 de junio, cuando militantes palestinos y alemanes secuestraron un avión con ruta Tel Aviv-París, desviándolo primero a Libia y después a Uganda. Los secuestradores exigieron la liberación de presos a cambio de la vida de los rehenes, generando conmoción por la selección de pasajeros según su origen.
Estrategia y liderazgo clave en la operación
Para conservar el elemento sorpresa, las fuerzas israelíes usaron un auto negro similar al del dictador ugandés Idi Amin permitiéndoles acercarse sin levantar sospechas. Este despliegue fue posible gracias al apoyo logístico en Kenia y la labor previa de inteligencia, así como al impulso político del ministro de Defensa Simon Peres, quien defendió firmemente la intervención militar frente a la negociación.
Figuras emblemáticas y consecuencias
Yonatan Netanyahu lideró el comando de asalto y falleció durante la operación, convirtiéndose en un símbolo nacional. La misión fue renombrada en su honor y moldeó la carrera política de su hermano Benjamin Netanyahu. Además, el operativo dejó lecciones que influyeron en la doctrina antiterrorista mundial.
Legado y vigencia en el siglo XXI
Cincuenta años después, la Operación Entebbe permanece como referencia en tácticas de rescate y contraataques terroristas. Recientemente, ha sido evocada en el contexto de secuestros y ataques en la región, recordando la responsabilidad estatal en la protección de sus ciudadanos.




