Estudio revela que el consumo de café podría reducir riesgos de enfermedades graves del hígado

Vinculación entre café y menor riesgo hepático

Un extenso estudio publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology constató que quien consume café tiene un riesgo considerablemente menor de sufrir cirrosis, cáncer hepático y muerte relacionada con enfermedades del hígado. El análisis incluyó a 354,957 personas sin antecedentes de estas condiciones al inicio, monitoreadas durante 13 años.

Impactos según cantidad de consumo

Participantes que tomaban una o dos tazas diarias mostraron una reducción del 20% en riesgo de cirrosis y 31% menos posibilidad de fallecer por enfermedades hepáticas, en comparación con quienes no bebían café.

Los beneficios se intensificaron con el aumento en el consumo: quienes ingerían cinco o más tazas al día presentaron un 32% menos de riesgo de cirrosis, 42% menos probabilidad de morir por cuestiones hepáticas y 47% menor riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular, el cáncer hepático más común.

Análisis de biomarcadores y compuestos del café

Para entender mejor la causa de esta asociación, los investigadores revisaron imágenes de hígado y análisis sanguíneos de subgrupos. Encontraron que consumidores habituales tenían menos grasa y hierro en el hígado, además de menor incidencia de fibroinflamación, proceso que daña el órgano.

También observaron que el café estaba vinculado con niveles más bajos de proteínas relacionadas con inflamación y cicatrización, y mayores niveles de proteínas que favorecen la función hepática saludable.

Café con o sin cafeína y efectos de los endulzantes

Los efectos protectores se presentaron tanto en café con cafeína como descafeinado, indicando que los compuestos beneficiosos no dependen de la cafeína. Al consumir café con azúcar o endulzantes artificiales, los beneficios disminuían ligeramente, especialmente respecto a la inflamación hepática.

De todas formas, los autores advierten que esta práctica debe complementar otros cuidados para la salud hepática y no sustituirlos. Además, la investigación es observacional, no puede establecer causalidad definitiva.


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