Consejos para elegir mejor en menús extensos
Escoger un platillo principal en un restaurante con un menú variado no siempre resulta sencillo para los comensales. Muchos intentan facilitar la decisión preguntando al mesero cuál es su platillo favorito o qué deberían ordenar, pero esta táctica puede no dar los mejores resultados, según expertos del sector.
Preguntas que revelan las especialidades del restaurante
Stephanie Mell, propietaria de ChurchStreet Family Restaurant & Hospitality Group en Alabama, indica que la preferencia personal del servidor no siempre coincide con los gustos del cliente. «Lo que yo prefiero puede no ser ideal para quien está preguntando», explicó.
En lugar de eso, recomienda cuestionar sobre «¿qué es lo que mejor preparan?» o «¿cuál es la especialidad de la casa?» para obtener una orientación más acorde a los puntos fuertes del restaurante.
Personalización de la recomendación según el comensal
Los servidores capacitados no solo conocen bien cada plato, sino también pueden ajustar sus sugerencias de acuerdo con las preferencias del cliente, como si prefieren algo ligero o más contundente, si buscan mariscos o tienen restricciones dietéticas o alergias.
Para obtener recomendaciones acertadas, Mell aconseja que los comensales compartan detalles sobre sus gustos, tipo de vino habitual o qué tipo de platillo buscan en esa visita. De ese modo, el mesero puede guiar la elección hacia la mejor experiencia personal.
Conocer qué está fresco o mejor preparado ese día
Robert Mahon, propietario de Mahon Hospitality en Nueva York y Dublín, agrega que preguntar qué pediría el mesero esa noche también es una buena estrategia. Los meseros suelen saber qué platillos están frescos, bien preparados o son los preferidos por otros comensales, lo que ayuda a disfrutar mejor la comida.
Además, Mahon advierte que muchos clientes cometen el error de elegir siempre platillos conocidos en lugar de probar lo que realmente destaca en el restaurante.
Diálogo activo entre mesero y comensal
Mell afirma que la mejor recomendación surge de una conversación donde ambos intercambian información. Un buen restaurante fomenta que el servidor haga preguntas sobre la experiencia deseada y que el cliente comparta sus preferencias.
Así, el objetivo no es simplemente vender, sino crear la mejor experiencia gastronómica posible adaptada al paladar de cada comensal.




