El senador Jim Banks, de Indiana, expresó en una sesión del Senado que Neville Roy Singham, empresario tecnológico ahora residente en Shanghai, ha financiado una extensa red de organizaciones no lucrativas que promueven la influencia política del Partido Comunista Chino (PCCh) en Estados Unidos.
Red de ONG con financiamiento millonario
Singham, de 72 años, vendió su empresa tecnológica por 785 millones de dólares en 2017 y desde entonces ha aportado aproximadamente 278 millones a diversos grupos de izquierda, según una investigación de Fox News Digital. Desde su oficina en Shanghai, que comparte con un medio pro-PCCh encargado de comunicar la visión china, este empresario apoya organizaciones que frecuentemente participan en manifestaciones contra ICE, a favor de Irán y en defensa de posturas contrarias a Israel.
Influencia sobre grupos activistas en EE. UU.
Entre las organizaciones financiadas se encuentra Code Pink, cofundada por Jodie Evans, esposa de Singham. Originalmente crítica con el PCCh, este grupo cambió su postura a una de defensa hacia China tras recibir apoyo económico de Singham. Code Pink es conocido por confrontar a miembros del Congreso y ha expresado públicamente que «China no es nuestro enemigo».
Investigación federal y reacción política
Actualmente, Singham está siendo investigado por un gran jurado en el Distrito Sur de Nueva York, buscando posibles delitos financieros relacionados con el financiamiento de esta red pro-PCCh. La investigación fue autorizada por el Fiscal General Interino Todd Blanche. Mientras tanto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha instado a Goldman Sachs, entidad vinculada a la gestión de fondos de Singham, a colaborar con las autoridades.
Preocupación por la influencia extranjera y el extremismo político
En su discurso, Banks respaldó las declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien advirtió sobre el crecimiento del terrorismo político de izquierda en Estados Unidos y el mundo, señalando la coordinación internacional de estos grupos, que emplean comunicaciones cifradas y entrenamiento para fomentar disturbios.




