En Nueva Jersey, un error informático provocado por un software defectuoso registró de forma equivocada a unas 6,600 personas no ciudadanas como votantes habilitados. Este fallo fue confirmado por el gobernador Mikie Sherrill, quien ordenó una investigación inmediata y la eliminación de los registros incorrectos.
Responsabilidad y mejoras tecnológicas reclaman legisladores demócratas
El senador por Nueva Jersey, Andy Kim, calificó el incidente como «horrible» y enfatizó la necesidad de encontrar soluciones para que los padrones electorales sean confiables. También expresó su desconfianza en el uso directo de bases de datos federales, como las del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), para validar la elegibilidad de los votantes.
Kim abogó por dotar a los estados con mejores herramientas y tecnología para mantener actualizados y limpios los registros electorales, destacando la importancia de conservar rastros físicos en los procesos para garantizar la integridad electoral.
Las voces demócratas descartan fraude generalizado
A pesar de reconocer la gravedad del error, legisladores demócratas rechazaron que esto respalde afirmaciones de fraude electoral masivo. El representante de Nueva York, Ritchie Torres, calificó las acusaciones de fraude generalizado como una «invención» sin evidencias.
El senador Raphael Warnock dijo que el voto de no ciudadanos es extremadamente raro y que los sistemas actuales permiten verificar la identidad de los votantes antes de que emitan su sufragio. De manera similar, Tim Kaine señaló que en Virginia, con requisitos de identificación y auditorías, nunca se han detectado problemas de votación por personas no elegibles.
Debate sobre legislación federal para identificación de votantes
En paralelo al escándalo, la Cámara de Representantes rechazó una propuesta legislativa que combinaba la prohibición de operaciones comerciales basadas en información privilegiada con la implementación de requisitos federales sobre la identificación de votantes. Algunos demócratas apoyan una ley sencilla de identificación electoral, pero critican que la iniciativa incluya disposiciones adicionales limitantes.
La situación en Nueva Jersey ha reavivado el debate sobre la mejor forma de asegurar la validez de los padrones electorales sin alimentar narrativas infundadas sobre fraude masivo.




