Los propietarios de negocios familiares en España pueden asegurar la continuidad de su empresa dejándola directamente a sus nietos, aun cuando existan herederos forzosos como los hijos. Esta opción es completamente legal si se planifica mediante un testamento bien redactado.
La división legal de la herencia en España
El sistema español divide la herencia en tres partes: la legítima, el tercio de mejora y el tercio de libre disposición. La legítima se reserva estrictamente para los hijos, quienes la reciben en partes iguales.
El tercio de mejora, sin embargo, ofrece mayor flexibilidad. Puede asignarse a uno o más hijos o incluso a los nietos, aunque sus padres sigan vivos. Por último, el tercio de libre disposición se puede asignar libremente a cualquier persona.
Ventajas para los negocios familiares
Al dejar la empresa a los nietos a través del tercio de mejora o de libre disposición, los propietarios evitan posibles conflictos entre herederos y aseguran la continuidad de la actividad comercial. Esto es especialmente relevante para proteger el patrimonio familiar.
Importancia de un testamento bien redactado
Para que esta planificación sea efectiva, debe existir un testamento claro y detallado. Sin la documentación adecuada, la ley obliga a repartir la herencia por igual entre los hijos, sin posibilidad de favorecer a los nietos directamente.
Por ello, se recomienda buscar asesoría legal profesional para cumplir con las disposiciones legales y respetar la voluntad del testador, evitando así posibles disputas familiares.
Diferencias regionales en la legislación
Además, las normas pueden variar según el territorio. En las regiones donde se aplica el derecho foral, las posibilidades de beneficiar directamente a los nietos son mayores, ofreciendo aún más margen para planificar la sucesión empresarial.




