Conor McGregor revela detalles sorprendentes de su lesión de rodilla tras UFC 329

Diagnóstico de la lesión en UFC 329

Conor McGregor compartió el diagnóstico exacto tras su breve regreso al octágono en UFC 329 el 11 de julio en Las Vegas. El peleador confirmó que sufrió una lesión en el ligamento cruzado anterior (ACL) y el menisco de su rodilla derecha.

Reincidencia en la lesión pero en pierna opuesta

El irlandés explicó que esta lesión es idéntica a la que tuvo en la primera pelea contra Max Holloway, pero en la rodilla contraria. McGregor calificó este hecho como “bastante sorprendente”.

Recuperación y expectativas para el futuro

A pesar del revés, McGregor mantiene una actitud positiva y confía en que los avances en medicina regenerativa y los nuevos métodos de entrenamiento le permitirán regresar al octágono para el próximo verano. Aseguró estar ya caminando sin muletas y llevando a cabo ejercicios de fortalecimiento.

Detalles de la pelea y la lesión

La lesión ocurrió durante un intento de patada giratoria que terminó en caída inmediata. McGregor se mostró visiblemente afectado e incapaz de continuar, lo que llevó a la detención rápida del combate por parte del árbitro. Tras el resultado, McGregor añadió que no presentaba heridas previas y que la lesión ocurrió de manera inesperada, describiendo su estado emocional como muy difícil.

Trayectoria y futuro en UFC

Con un récord de 22 victorias y 7 derrotas, McGregor no planea retirarse tras esta derrota ni dejar que la lesión defina el final de su carrera. Agradeció el apoyo recibido y reiteró la importancia de su salud para poder regresar a competir.


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