Michelle Hadley fue detenida durante 88 días y enfrentó cargos que podrían haberle costado cadena perpetua en California por una acusación que resultó ser completamente falsa. La mujer fue acusada de usar anuncios en línea para atraer hombres que atacaran sexualmente a la nueva esposa de su exnovio, Ian Diaz.
Origen de la relación y la disputa
Hadley y Diaz comenzaron a salir en 2013 tras conocerse por internet. Compraron un condominio juntos en Anaheim, pero se separaron en 2015 debido a conflictos económicos y por la propiedad. Poco después, Diaz conoció y se casó con Angela Connell, quien adoptó el apellido Diaz durante el matrimonio y se mudó al condominio compartido.
Acusaciones contra Hadley y arresto
A partir de junio de 2016, Angela Diaz denunció a la policía de Anaheim que Hadley le enviaba correos electrónicos amenazantes y violentos, incluso contra sus supuestos hijos por nacer. También la acusó de fingir ser ella en línea y convocar a hombres para encuentros sexuales bajo la supuesta fantasía de agresión consentida.
La policía arrestó a Hadley el 24 de junio, tras una llamada de emergencia telefónica por un intento de ataque sexual. Fue liberada bajo fianza, pero recapturada semanas después y mantenida en prisión con una fianza millonaria mientras continuaban las supuestas amenazas.
Revelación de la falsedad del caso
La evidencia comenzó a mostrar inconsistencias: las amenazas continuaron cuando Hadley ya no tenía acceso a sus correos electrónicos. En enero de 2017, todas las acusaciones fueron desestimadas y Hadley declarada inocente. Investigaciones posteriores revelaron que Angela Diaz y su padre, desde Arizona, habían orquestado los mensajes falsos utilizando múltiples cuentas y servidores para encubrir su origen.
Además, se descubrió que Angela Díaz falsificó documentos médicos, inventó un embarazo y cometió varios delitos como secuestro y falsificación.
Condenas y consecuencias legales
Angela Diaz aceptó cargos y fue sentenciada a cinco años de prisión estatal. Ian Diaz, a su vez, fue procesado por conspiración, acoso cibernético y perjurio, recibiendo una condena de más de diez años de cárcel.
Tras quedar libre, Hadley presentó demandas contra la ciudad de Anaheim, funcionarios y los involucrados en el caso. La ciudad y Hadley alcanzaron un acuerdo en 2021, mientras que un pacto entre Hadley y Angela Diaz también está en proceso de finalización.




