Los bomberos que combaten el incendio en el entorno de Burgohondo, Ávila, están implementando una estrategia clave para controlar las llamas sin enfrentar el fuego directamente: la construcción de líneas de defensa.
Qué son las líneas de defensa y cómo funcionan
Esta técnica consiste en crear franjas de terreno libres de vegetación que actúan como barreras para el avance del fuego. Utilizando herramientas manuales, los bomberos retiran arbustos, hierba y restos vegetales hasta dejar expuesto el suelo mineral. Al eliminar el material combustible, se rompe la continuidad que el incendio necesita para propagarse.
Quemas controladas para apoyar la contención
Tras establecer estas líneas, los equipos realizan quemas controladas en la vegetación situada entre la barrera y el incendio. Esta medida reduce la intensidad del fuego y dificulta que las llamas superen la línea de defensa, facilitando la contención y protección de zonas cercanas.
Condiciones y el esfuerzo de los equipos en campo
El trabajo se desarrolla en terrenos escarpados y de difícil acceso, por lo que muchas veces el traslado se realiza en helicóptero. Las jornadas son largas y exigen gran esfuerzo físico y resistencia emocional, ya que el incendio puede cambiar rápidamente según las condiciones climáticas y el tipo de vegetación.
Importancia de las líneas de defensa en la extinción
Esta técnica permite proteger núcleos de población, infraestructuras y extensas áreas forestales. Más que apagar las llamas, el objetivo es impedir su avance mediante la eliminación del combustible disponible para el fuego.




