El Tribunal Supremo condenó a dos años de prisión a una mujer que utilizó durante años la pensión de viudedad de su abuela, fallecida en 1988. El fallo también le impone el pago de 29.658 euros al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y la pérdida, durante tres años, del derecho a recibir subvenciones y a acceder a determinados beneficios fiscales o prestaciones públicas, según la resolución reproducida en vLex.
La prestación siguió ingresándose en una cuenta bancaria compartida por la abuela y su hija, madre de la condenada. Tras la muerte de esta última, en 2013, la nieta dispuso del dinero mediante retiradas de efectivo, transferencias, pagos con tarjeta y recibos. Los ingresos continuaron hasta diciembre de 2019.
El Supremo consideró que la mujer sabía que los fondos provenían de una pensión que ya no correspondía cobrar y que debía comunicar el fallecimiento de la titular. La sentencia aplica el delito de fraude de prestaciones de la Seguridad Social.
El Supremo revocó dos absoluciones
La Audiencia Provincial de Asturias absolvió a la mujer en marzo de 2023 y el Tribunal Superior de Justicia de Asturias confirmó esa decisión en octubre de ese año. El INSS recurrió y el Supremo estimó su recurso, revocando las absoluciones.
La resolución también menciona deficiencias en los controles de la Administración y de la entidad bancaria. Sin embargo, el tribunal concluyó que esas fallas no eliminaban la responsabilidad penal de la acusada ni su obligación de indemnizar al INSS.




