Susan Collins y Troy Jackson chocan por donantes y lealtad partidista en Maine

La senadora republicana Susan Collins y el demócrata Troy Jackson se enfrentaron el jueves en su cuarto debate por el escaño de Maine en el Senado de Estados Unidos. La discusión incluyó los aportes de multimillonarios a las campañas, la independencia partidista y la representación de los trabajadores.

El intercambio adquirió un tono personal hacia el cierre, cuando Jackson, ex trabajador de la industria maderera, preguntó si Collins lo menospreciaba por sus orígenes de clase trabajadora. La senadora rechazó esa acusación y habló de su propia infancia en Caribou.

Jackson admitió aportes de multimillonarios

Al comienzo del debate, Collins cuestionó si Jackson había cumplido su promesa de rechazar donaciones de multimillonarios. La senadora mencionó registros de contribuciones ante la Comisión Federal Electoral que, según planteó, parecían contradecir esa postura.

Jackson reconoció que había multimillonarios entre quienes aportaban a su campaña. Sin embargo, sostuvo que no había hecho acuerdos con ellos como, según afirmó, sí habría hecho Collins. También dijo que buscaría gravarlos si llega al Senado.

Jackson no precisó a qué acuerdos se refería. Su comentario recibió una reacción audible de algunos asistentes, de acuerdo con el relato del debate.

El voto sobre Hegseth abrió otro frente

Collins también respondió preguntas sobre su independencia del presidente Donald Trump. Al ser consultada por una ocasión en que se hubiera opuesto a él y alterado el resultado de una decisión, mencionó su rechazo a la confirmación de Pete Hegseth como secretario de Defensa.

La senadora dijo que había organizado a otros para votar contra Hegseth y que, si un republicano no cambiaba su posición a último momento, el nominado habría sido derrotado. Hegseth fue confirmado pese a la oposición de Collins.

Jackson cuestionó que la senadora presentara ese episodio como prueba de independencia. Afirmó que Collins respalda a Trump cuando él la necesita y que eso ha ocurrido repetidamente.

Discrepan sobre la frecuencia de los votos

Collins refutó las afirmaciones de Jackson sobre su historial de votaciones. Según la senadora, su rival había dicho que ella votaba con Trump entre 92% y 94% de las veces. Collins sostuvo que esa cifra consideraba solo un tercio de los votos y afirmó que, al revisar 90% de ellos, el porcentaje era 72%.

Jackson defendió su independencia con un ejemplo de su paso por el Senado estatal de Maine: dijo que la gobernadora demócrata Janet Mills vetó 40 de sus proyectos de ley. Con ese dato, preguntó cómo podía ser considerado un simple seguidor de su partido.

La disputa llegó a los orígenes de ambos candidatos

Jackson dijo que Collins había cuestionado su experiencia y preguntó si su actitud se dirigía solo a él o a las personas de clase trabajadora en general. La senadora negó menospreciarlo y recordó que creció en Caribou, que su primer empleo fue recoger papas y que trabaja desde los diez años.

Collins y Jackson disputan el escaño en las elecciones generales de Maine, previstas para el 3 de noviembre. El resultado de la contienda se juega en un escenario en el que también está en disputa el control del Senado federal.


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