Pareja demanda hospital de Oregon por exigir trasladar en auto el cuerpo de su bebé fallecido

Una pareja de Seattle ha iniciado una demanda de 10 millones de dólares contra Salem Health y una doctora del hospital, luego de que el centro médico en Oregon les indicara que debían transportar en su automóvil el cuerpo de su hijo, de casi nueve meses, tras su fallecimiento súbito en la sala de emergencias.

Condiciones de la tragedia

Michael, el bebé que nació con síndrome de Down, murió el 22 de septiembre de 2024 mientras estaba en el hospital Salem Health en Oregon. La familia se encontraba en Salem por un retiro religioso cuando el niño sufrió una alteración respiratoria grave y fue llevado de urgencia. Su muerte ocurrió pocas horas después.

Cuando los padres solicitaron asistencia para organizar el transporte adecuado y respetuoso del cuerpo de Michael de regreso a Seattle, el personal del hospital rechazó la opción de contratar a una funeraria local alegando que sería «muy costoso» y presionó a los padres para que trasladaran el cuerpo por sí mismos en sus vehículos particulares.

Impacto emocional y la experiencia de la familia

Aleksandr Yeremeyev condujo casi cuatro horas hasta Seattle con el cuerpo de su hijo sobre el asiento trasero, mientras el resto de su familia viajaba en otro automóvil. La demanda señala que Aleksandr sufrió un intenso estrés emocional, preocupado por posibles controles policiales, accidentes o la descomposición visible del cuerpo durante el viaje. Al llegar, el padre tuvo que limpiar fluidos corporales que se habían filtrado en el automóvil.

Según la abogada de la familia, Anna Bruckenhoefer, la intención de los padres no era transportar el cuerpo por cuenta propia sino recibir orientación y apoyo del hospital, que debería tener protocolos para acompañar a las familias en momentos tan críticos.

Reclamaciones legales y respuesta del hospital

La demanda acusa al hospital Salem Health y a la doctora Stefani Sorensen de negligencia directa, responsabilidad vicaria y violación del deber de cuidado hacia una familia en duelo. Los padres piden compensación por daños emocionales severos y planean añadir reclamos por daños punitivos.

El hospital ha declarado que siguió las políticas internas y la ley estatal en coordinación con autoridades locales. Afirman que se respeta la privacidad y las familias reciben trato con dignidad y compasión durante momentos difíciles.

Este caso pone en relieve la importancia de que los centros médicos cuenten con procedimientos claros para asistir a los familiares tras la pérdida de un paciente, evitando agravar el dolor de quienes enfrentan situaciones trágicas.


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