La raíz de la desmotivación laboral según un experto en liderazgo
Santiago Ávila, especialista en liderazgo y comportamiento organizacional, sostiene que nadie inicia una relación laboral con desmotivación. Según él, los empleados llegan con entusiasmo y ganas de contribuir, pero a medida que enfrentan incoherencias y falta de respeto dentro de la empresa, esa motivación se deteriora.
El impacto de la cultura empresarial en la implicación de los trabajadores
Ávila critica duramente la gestión empresarial que promete desarrollo, pero no lo cumple; que pide iniciativa, pero castiga quien la muestra; que habla de confianza, pero controla cada detalle. Estas contradicciones minan el compromiso de los empleados, quienes terminan desconectándose o resguardándose para evitar daños emocionales.
Factores internos que contribuyen a la desmotivación
Además de las promesas incumplidas, el experto señala que las reuniones improductivas, la ausencia de liderazgo activo, la falta de retroalimentación y el reconocimiento solo ante errores forman un entorno tóxico que agota y desanima.
Tratar a los empleados como personas, clave para la motivación
Para Ávila, la solución no está en que la empresa debe motivar a sus trabajadores, sino en que deje de desmotivarlos. Subraya la importancia de tratar a los colaboradores como personas y no como piezas de una máquina. Esto favorece un entorno donde la implicación crece y la experiencia laboral es más positiva.
Una nueva perspectiva para abordar la desmotivación
En lugar de cuestionar al empleado con «¿por qué estás desmotivado?», propone un giro en la pregunta: «¿qué te han hecho para que hayas perdido las ganas con las que llegaste?» Esta reflexión invita a examinar las prácticas y culturas organizacionales que erosionan la motivación.




