El presidente del Comité de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes, Andrew Garbarino, advirtió que el Congreso no debe caer en la complacencia en materia de seguridad nacional a 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Recuerdo personal y compromiso con la seguridad nacional
Garbarino, quien era un estudiante de último año de secundaria en Nueva York cuando ocurrió el ataque, relató que percibió la magnitud del evento cuando se produjo el impacto del segundo avión en las Torres Gemelas. Ahora, como legislador, señala que su prioridad es asegurar que una tragedia similar no vuelva a suceder.
Critica la reacción tardía del Congreso ante amenazas
El congresista republicano sostuvo que la reacción del Congreso suele ser reactiva, aprobando leyes solo después de que ocurre un acto violento. Por eso, reclama una postura preventiva para anticipar posibles ataques y problemas, evitando así fallas como las que permitieron el 11-S.
Secuelas del 11-S en Nueva York y en el país
El distrito que representa Garbarino incluye parte de Long Island, cercano a la ciudad de Nueva York y profundamente afectado por las consecuencias del atentado. Muchos residentes perdieron familiares y aún enfrentan secuelas de salud vinculadas a la tragedia, especialmente trabajadores de emergencia que han fallecido por enfermedades desarrolladas décadas después.
Avances legislativos para atender a sobrevivientes
Este año, Garbarino apoyó legislaciones que aseguran el financiamiento del Programa de Salud del World Trade Center, que subsidia los tratamientos médicos de quienes sufrieron daños por el ataque y sus consecuencias a largo plazo. Este programa beneficia a personas en casi todos los distritos congresionales, lo que refleja el impacto nacional del evento.
El presidente del Comité de Seguridad Interior insta a mantener la vigilancia y mejorar la cooperación entre agencias para que las agencias de inteligencia no repitan errores pasados y se eviten futuras tragedias.




