El senador republicano por Texas, Ted Cruz, cerró de manera categórica cualquier especulación sobre una posible nominación al Tribunal Supremo de Estados Unidos. En una entrevista reciente, expresó que su respuesta a una candidatura presidencial sería «no solo un no, sino un rotundo no».
Priorizando la política sobre una plaza en la Corte Suprema
Durante su participación en el podcast «Hang Out with Sean Hannity», Cruz explicó que valora profundamente al Tribunal Supremo como institución, pero prefiere continuar su carrera política. «Para muchas personas, es el sueño de su vida, pero yo prefiero estar en la política», declaró.
Antecedentes legales y relación con Trump
Ted Cruz cuenta con una sólida formación jurídica, con estudios en Princeton y Harvard, y experiencia como asistente en la Corte Suprema bajo el juez William Rehnquist. Pese a haber sido incluido previamente en la lista corta de posibles nominados por Donald Trump en 2020, Cruz dejó claro que su destino no está en la judicatura.
Aunque mantenía una rivalidad con Trump durante las primarias republicanas de 2016, Cruz lo calificó de «buen amigo» en la entrevista y reconoció el liderazgo de Trump en la nominación de jueces federales durante su mandato.
Separación de la política y el poder judicial
Cruz resaltó que los jueces federales deben mantenerse alejados de las disputas políticas y de las batallas por políticas públicas. Esto constituye otra razón por la que rechaza la idea de asumir un puesto en la Corte, pues considera que la labor judicial debe ser independiente del activismo político.
Experiencia en la defensa constitucional
Desde 2013, Cruz está en el Senado y previamente actuó como fiscal general de Texas. Ha argumentado ley en la Corte Suprema en nueve ocasiones y ha dedicado parte significativa de su vida profesional a la defensa de las libertades constitucionales, tarea que desea continuar desde la cámara legislativa.




