Mensajes internos cuestionan la efectividad de las mascarillas de tela
Recientemente, se difundieron mensajes de texto que evidencian que Anthony Fauci, exdirector de los Institutos Nacionales de Alergias y Enfermedades Infecciosas, junto con otros expertos de salud pública, sabían desde 2020 que las mascarillas de tela no ofrecían verdadera protección contra el coronavirus. A pesar de ello, continuaron promoviendo su uso obligatorio en la población.
Reconocimiento tácito en agosto de 2021
En agosto de 2021, Michael Osterholm, epidemiólogo y director del Centro para la Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas, envió un mensaje a Fauci y otras autoridades sanitarias, admitiendo que las mascarillas de tela ofrecían una protección limitada frente a la transmisión por aerosoles. Criticó que el CDC avalaba estudios de baja calidad para justificar su uso y resaltó que sólo las mascarillas N95 ofrecían una barrera significativamente eficaz.
Público expuesto a medidas insuficientes
Este reconocimiento contrasta con las recomendaciones oficiales, que impusieron el uso masivo de mascarillas de tela, incluyendo a niños y personas con discapacidades, generando controversias y conflictos. Los expertos discutían a puertas cerradas sobre la falta de evidencia científica sólida que respaldara estas medidas públicas.
Implicaciones de la disparidad entre ciencia y política
Las revelaciones cuestionan la transparencia y la credibilidad de las autoridades sanitarias durante la pandemia. Demuestran que persistieron en sostener medidas basadas en evidencia científica limitada o cuestionada, afectando políticas nacionales y estatales en Estados Unidos y otros países.




