La búsqueda del HMS Tiger, un barco de guerra de la Royal Navy desaparecido hace 118 años, concluyó con éxito el pasado 10 de agosto, cuando el grupo de buceo ProjectXplore localizó sus restos frente a la costa de la Isla de Wight.
Detalles del hundimiento y la exploración subacuática
El HMS Tiger se hundió en 1908 tras colisionar con el HMS Berwick, un buque de 10,000 toneladas. Más de la mitad de sus 57 tripulantes fallecieron en el accidente. Durante cinco años, ProjectXplore revisó archivos históricos y recopiló datos para determinar la posición precisa del naufragio.
Los buzos exploraron las estructuras oxidadas y retorcidas que permanecen en el fondo marino, y depositaron una corona en homenaje a los marinos que perdieron la vida.
Protección legal para patrimonio naval
Este hallazgo coincide con una iniciativa del gobierno británico para reforzar las medidas legales de protección a los restos militares submarinos a partir de su descubrimiento. Según la propuesta del proyecto de ley de las Fuerzas Armadas, sitios como el HMS Tiger quedarían protegidos contra alteraciones o saqueos, permitiendo visitas solo bajo la estricta premisa de «ver pero no tocar».
La ministra Louise Sandher-Jones destacó que esta legislación busca preservar estos monumentos históricos y respetar la memoria de los marineros caídos desde el momento en que se hallan.
Otras revelaciones marítimas recientes en aguas británicas
El HMS Tiger se suma a otras embarcaciones históricas localizadas en tiempos recientes, como el HMS Northumberland, hundido durante la Gran Tormenta de 1703, y un barco mercante del siglo XVII descubierto tras tormentas invernales en el suroeste de Inglaterra. Estas exploraciones han aportado un valioso conocimiento sobre la historia naval británica y su patrimonio submarino.




