Multan con 240 francos a un jubilado en Suiza por error en reciclaje y prefiere prisión a pagar

Un residente jubilado del cantón de Vaud en Suiza recibió una multa de 240 francos suizos (alrededor de 254 euros) por arrojar una botella de PET en una bolsa con plásticos duros, lo que constituye una infracción en las normas de reciclaje locales. Tras recibir la sanción, el hombre decidió cumplir un día de cárcel en vez de abonar la multa.

Confusión en el centro de reciclaje

El incidente ocurrió en un centro de eliminación de residuos en Écublens, donde el jubilado, Marc-André C., introdujo una botella de PET dentro de una bolsa que contenía plásticos duros. Según el hombre, creía que podía hacerlo de buena fe porque en otras ocasiones así se hace. Un empleado del centro presenció la acción, anotó sus datos y comenzó el procedimiento sancionador.

Sanción económica y rechazo a la multa

La multa fue de 240 francos: 90 por contaminación y 150 por honorarios administrativos. Marc-André explicó a medios locales que siempre ha sido muy cuidadoso reciclando, participando incluso en recogidas de botellas y latas. Sin embargo, no recibió una advertencia previa, sino la multa directamente, lo que le sorprendió y lamentó.

Estrictas normas suizas de reciclaje

En Suiza, las multas por errar en la separación de residuos pueden ser elevadas. En otras ciudades como Lausana y Ginebra, las sanciones oscilan entre 150 y 200 francos suizos. Algunas localidades imponen multas de hasta 1.000 francos dependiendo de la gravedad de la infracción. Las autoridades locales subrayan que cualquier violación, intencionada o no, al reglamento puede ser sancionada de esta forma.

Decisión de cumplir prisión

Ante la imposibilidad de pagar o no querer hacerlo, Marc-André optó por cumplir un día en prisión, afirmando que tiene tiempo para ello. Esta decisión ha generado debate sobre la severidad de estas normas en el país, que pese a sus exigencias, ha logrado destacarse internacionalmente por su alto nivel de reciclaje.


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