La crisis de los precios del combustible impulsa a un habitante de Rocchetta Sant’Antonio, Italia, a dejar de usar el coche y adoptar un método tradicional y ecológico para sus desplazamientos diarios: montar a caballo. Massimiliano Accetturo, de 56 años, ha optado por usar a su yegua Maja para ir al supermercado, la oficina de correos y el bar, buscando alivio frente a los elevados costos de la gasolina y el diésel.
Elevados precios del combustible en Italia
En su localidad, el litro de diésel se vende a 2,399 euros y la gasolina a 2,299 euros. Un depósito de 45 litros puede costar hasta 108 euros, una cantidad que supera los ingresos de muchos trabajadores cuyo salario y valor por hora permanecen estancados. Esta realidad económica ha motivado a Accetturo a buscar alternativas más accesibles.
Comparativa de gastos: caballo vs coche
Los gastos diarios del jardinero con su yegua son considerablemente menores. Alimentar a Maja, con un paquete de heno que cuesta alrededor de 30 euros, representa un gasto aproximado de un euro al día en pienso. En contraste, el consumo de combustible de un coche equivale a un gasto mucho mayor. Además, para Accetturo, montar a caballo no solo es una opción económica, sino también medioambientalmente beneficiosa.
Preocupaciones sobre futuros impuestos
El jardinero teme que en el futuro el gobierno imponga impuestos especiales sobre el forraje, lo cual afectaría directamente la viabilidad de usar a Maja como transporte. Según él, imponer tal gravamen podría obligarlo a abandonar esta práctica, ya que los costos aumentarían significativamente.
Un ejemplo de adaptación frente a la crisis
El caso de Massimiliano refleja cómo la inflación y el alza de los precios del combustible están llevando a algunas personas a buscar soluciones fuera de lo convencional. Su historia ofrece una mirada sobre las dificultades que enfrentan los ciudadanos comunes y las alternativas creativas que adoptan para sobrellevarlas.




