Massachusetts eliminó los límites gestacionales para abortos con la aprobación de la Prioritizing Patient Access to Care Act, una medida que ha provocado una ruptura entre los legisladores demócratas estatales.
Detalles de la nueva legislación
El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes estatal el 22 de julio con un marcador de 119-33 y fue firmado recientemente por la gobernadora demócrata Maura Healey. La ley permite a los médicos realizar abortos más allá de las 24 semanas de gestación, basándose en su juicio médico profesional, y ofrece mayores protecciones legales a los proveedores.
Disenso y críticas internas en el partido demócrata
Nueve demócratas se unieron a los republicanos para votar en contra, citando preocupaciones éticas y legales. Algunos consideraron que la ley no representa la opinión de la mayoría de sus electores.
El representante Jeffrey Turco calificó la ley de «extremista y peligrosa», criticando su aprobación acelerada y la ausencia de consulta pública adecuada. Además, señaló que la legislación permitiría abortos sin restricciones hasta el momento del nacimiento y que, en muchos casos, serían financiados con recursos públicos.
Otro legislador, Chris Markey, expresó su decepción y advirtió sobre un «precedente peligroso». Manifestó que la normativa genera un conflicto ético para los médicos y contradice precedentes legales establecidos, agregando que aunque apoya el derecho a decidir, considera esta ley excesiva.
Posturas pro-vida dentro del partido
El representante Dennis Gallagher indicó que, aunque respalda la autonomía entre la mujer y su médico, cree que los abortos después de las 24 semanas deberían ser excepcionales y que se deben promover alternativas como la adopción, salvo cuando la salud de la madre esté en riesgo.
Alan Silvia, un demócrata identificado como pro-vida, rechazó la expansión del aborto y manifestó curiosidad por las protecciones ofrecidas a especies en peligro mientras que los no nacidos reciben menos cuidado legal.
Defensa oficial de la gobernadora
La gobernadora Healey justificó la nueva ley como una medida necesaria para que familias con complicaciones médicas severas en etapas avanzadas puedan acceder a abortos en Massachusetts, evitando la necesidad de viajar a otros estados.




