El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció un plan para abrir cinco tiendas de comestibles administradas por la ciudad, con la primera ubicada en Hunts Point, Bronx, prevista para finales de 2027. El proyecto cuenta con un presupuesto de 70 millones de dólares y busca ofrecer descuentos del 30% en productos básicos para combatir la crisis de accesibilidad alimentaria.
Preocupaciones sobre la competencia con negocios locales
John Catsimatidis, CEO de la cadena Gristedes, una de las más grandes de Nueva York, advirtió que estas tiendas gubernamentales podrían perjudicar a los supermercados y bodegas ya existentes en esas comunidades. Según Catsimatidis, los nuevos establecimientos tendrán ventaja al no pagar impuestos a la propiedad ni alquiler, lo que les permitiría reducir los precios con mayor facilidad.
Desafíos para los supermercados en la ciudad
El empresario señaló que los establecimientos locales enfrentan una competencia creciente, especialmente de vendedores externos que utilizan el comercio en línea para llegar a los consumidores. Asimismo, resaltó que los márgenes de ganancia en los supermercados suelen ser bajos, entre 1% y 3%, y que factores como el cobro por congestión vehicular y el aumento del costo energético impactan negativamente en sus operaciones.
Impacto de políticas locales en la distribución
La implementación de la tarifa por congestión en Manhattan desde enero de 2025 ha encarecido las entregas en el sur de la ciudad. Esto genera costos adicionales para los supermercados que deben recibir productos de proveedores en Nueva Jersey y otros condados vecinos, afectando sus precios finales.
Propuestas para equilibrar la competencia
Catsimatidis sugirió que para evitar un daño a los comercios locales, la ciudad podría otorgar créditos fiscales o incentivos equivalentes para que los supermercados reduzcan sus precios sin perder rentabilidad.
Situción alimentaria en Nueva York
Nevin Cohen, director del Instituto de Política Alimentaria Urbana de CUNY, destacó que Nueva York enfrenta un grave problema de inseguridad alimentaria, con 1.4 millones de personas inseguras sobre su alimentación diaria. Señaló que programas como «FRESH» proporcionan incentivos para que supermercados se ubiquen o amplíen en zonas con carencias de acceso a alimentos frescos.
La iniciativa de Mamdani busca ofrecer opciones asequibles, pero el debate continúa abierto sobre cómo equilibrar la ayuda social con la protección a los negocios comunitarios.




