El Tribunal Supremo avala el despido de un profesor de religión tras divorcio y nuevo matrimonio civil

Despido basado en criterios religiosos

El Tribunal Supremo confirmó el despido de un docente de religión que perdió su puesto luego de divorciarse y contraer matrimonio civil. La decisión fue apoyada porque la diócesis retiró la confianza en él exclusivamente por motivos religiosos.

Origen del conflicto con el Obispado

El problema comenzó en 2010, cuando la diócesis informó al profesor sobre la pérdida de la confianza del obispo. Para mantener su empleo, se le solicitó obtener la nulidad eclesiástica de su primer matrimonio, algo que intentó pero fue rechazado por el tribunal eclesiástico. El religioso no recurrió la decisión y, meses después, el Obispado le retiró el certificado que autorizaba enseñar la doctrina católica.

Reacciones y justificaciones del Obispado

Ante la retirada del certificado, la administración educativa consultó los motivos. La respuesta fue que la medida buscaba evitar el escándalo y proteger la sensibilidad de alumnos y padres, ya que la nueva situación del profesor se consideró incompatible con la moral católica.

Proceso judicial y sentencia final

El docente continuó dando clases un año más, pero fue excluido de las listas definitivas y su contrato finalizó en 2013. Un juzgado de León declaró nulo el despido, pero esta resolución fue revocada por el Tribunal Superior de Castilla y León. Finalmente, el Tribunal Supremo rechazó el recurso del profesor, que alegaba discriminación y violación de su intimidad, y validó el despido basado en razones religiosas.


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