El descontento con la gestión del presidente Donald Trump sobre Irán alcanzó un nivel récord en julio, según una encuesta reciente. Más de la mitad de los votantes, el 56%, rechazan cualquier acción militar directa contra Irán, y cerca de dos de cada tres consideran que un posible conflicto sería prolongado, extendiéndose por un año o más.
Rechazo mayoritario a la guerra y expectativas de largo plazo
El sondeo indica que la oposición al conflicto es especialmente fuerte entre los demócratas, quienes se oponen en un 84%, mientras que el 76% de los republicanos apoya la guerra. El 64% de los encuestados piensa que la confrontación durará al menos un año, un aumento significativo de 13 puntos porcentuales desde mayo.
Pesimismo sobre un acuerdo diplomático con Irán
Respecto a la posibilidad de un acuerdo con Irán, la opinión pública está dividida: aproximadamente la mitad de los votantes creen que Estados Unidos no logrará un acuerdo, mientras que el resto se divide entre quienes esperan uno positivo (27%) y uno negativo (25%). Este escepticismo está presente tanto en demócratas como en republicanos e independientes.
Caída en la aprobación de Trump y división política
La aprobación del manejo de Trump sobre Irán se sitúa en un 34%, cifra que representa su peor nivel hasta ahora, con un 66% de desaprobación. Su aprobación general permanece estable pero negativa, con un 39%. Destaca la disminución del respaldo entre votantes rurales y blancos, al igual que en no-MAGA republicanos, cuya aprobación cayó 13 puntos en un mes.
Opiniones sobre inmigración y agencias federales
La encuesta también refleja un cambio en la opinión sobre la inmigración, con 50% de votantes apoyando a los demócratas y 49% a los republicanos en su manejo del tema. Sin embargo, solo el 7% respalda permitir que todos los inmigrantes indocumentados permanezcan en el país. La mayoría favorece deportar a los que tengan cargos criminales, permitiendo la estadía y eventual ciudadanía para otros.
En cuanto a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un 41% aprueba su labor, con un claro rechazo entre demócratas e independientes y apoyo mayoritario en el sector republicano. Las preocupaciones más frecuentes sobre inmigración incluyen la presión sobre los servicios gubernamentales y la seguridad.




