El gobierno español ha dado un paso en la lucha contra el tabaquismo al aprobar una reforma que sanciona el consumo de tabaco y vapeo en menores de edad. Por primera vez, la ley responsabiliza económicamente a los padres o tutores legales de infracciones cometidas por sus hijos menores.
Responsabilidad parental frente al consumo de tabaco en menores
Hasta ahora, la legislación española prohibía la venta de productos derivados del tabaco a menores, pero no castigaba directamente su consumo. La nueva norma, cuyo proyecto fue aprobado por el Consejo de Ministros, extiende la prohibición al consumo mismo de tabaco, cigarrillos electrónicos y productos similares en menores de 18 años.
La infracción se considerará leve y dará lugar a multas que oscilan entre 200 y 600 euros. En estos casos, la responsabilidad recaerá sobre los padres o tutores legales de los menores infractores, aunque en algunas situaciones la sanción podrá ser sustituida por medidas educativas o trabajo comunitario.
Ampliación de espacios sin humo para proteger la salud pública
La reforma no solo incluye la prohibición para menores, sino que también amplía los lugares donde está prohibido fumar o vapear. Se eliminan estas prácticas en terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas de uso colectivo, campus universitarios y en un radio de 15 metros alrededor de centros educativos, sanitarios y edificios públicos, siempre que la ley avance en el proceso parlamentario.
Debate sobre impacto social y económico
La medida ha generado opiniones encontradas. Mientras el Ministerio de Sanidad defiende que la reforma busca reducir el tabaquismo y proteger a quienes no fuman, sectores vinculados al turismo, la hostelería y el transporte expresan su rechazo y piden un análisis más amplio sobre las consecuencias económicas y laborales de la nueva regulación.




