Descubrimiento tras más de 70 años
Investigadores localizaron los restos sumergidos de un avión de Pan Am que sufrió un accidente en el océano próximo a Puerto Rico en 1952. La aeronave, un DC-4 apodado Clipper Endeavor, perdió potencia en uno de sus motores minutos después de despegar de San Juan en ruta a Nueva York, lo que provocó un aterrizaje forzoso fatal.
Uso de tecnología avanzada en la búsqueda
El hallazgo se logró mediante un vehículo submarino autónomo equipado con sonar de alta resolución, que permitió identificar el fuselaje y la cola del avión a casi 2,000 pies de profundidad. La operación fue dirigida por la firma Deep Sea Vision, que contó con un dron submarino diseñado originalmente para fines militares.
Impacto del accidente en la seguridad aérea
Este siniestro causó la muerte de 52 personas y puso en evidencia problemas en el manejo de los dispositivos de flotación a bordo, debido a que los pasajeros y la tripulación enfrentaron dificultades para ubicarlos y usarlos durante la evacuación. La Comisión de Aeronáutica Civil de entonces atribuyó el accidente a fallas mecánicas no detectadas y a decisiones del piloto tras la pérdida de potencia.
Legado y búsqueda histórica
El desastre marcó un antes y un después en la seguridad aérea, impulsando la obligatoriedad de los briefings de seguridad a los pasajeros antes de cada vuelo y mejoras en el equipo de salvamento. La investigación para localizar los restos se inició en 2019 tras el hallazgo de una etiqueta de equipaje en Florida relacionada con el vuelo, y combinó archivos históricos, datos meteorológicos y mapas elaborados por pilotos militares que presenciaron el accidente.
El equipo esperaba completar el hallazgo antes del 75 aniversario del siniestro, para honrar su memoria y comprender mejor este capítulo de la aviación comercial.




