El próximo 12 de agosto se podrá presenciar en España un eclipse total de sol, un fenómeno astronómico raro que exige precaución para su observación. Expertos advierten que mirar directamente al sol sin la protección adecuada puede causar daños severos en la retina, incluso cuando el sol está parcialmente cubierto.
El peligro durante la fase parcial del eclipse
La física y meteoróloga Mar Gómez explica que durante toda la fase en que el sol está cubierto parcialmente es fundamental usar gafas con filtro especial homologado. «Aunque sólo una fracción del disco solar esté visible, sigue existiendo radiación suficiente para dañar la vista», señala.
El único instante seguro para mirar sin gafas es el breve momento de totalidad, cuando el sol desaparece tras la luna. Este se identifica porque desaparece el llamado «anillo de diamante», un destello intenso justo antes de la totalidad. Gómez destaca que este cambio es casi imperceptible, lo que genera confusión y puede llevar a un error grave.
Recomendaciones sobre las gafas para eclipse
Para protegerse, las gafas deben contar con la certificación ISO 12312-2, que garantiza la capacidad de filtrar los rayos nocivos. Usar gafas de sol comunes, cristales ahumados o cualquier otro material improvisado es inútil y peligroso.
Además, las gafas deben estar en perfecto estado, sin arañazos ni daños en el filtro, ya que cualquier deterioro compromete la seguridad ocular. El riesgo es alto porque mirar al sol sin la protección adecuada durante los momentos parciales puede ocasionar daños irreversibles en segundos.




