La Oficina Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés) anunció la contratación de un servicio para distribuir tablets a los reclusos federales. Los dispositivos estarán disponibles para los más de 138,000 presos en las instalaciones del gobierno federal.
Objetivo de la modernización
El nuevo sistema permitirá a los internos acceder a mensajes seguros y servicios de video con sus familiares, reforzando vínculos esenciales para reducir la reincidencia. Además, las tablets contarán con contenido educativo, programas de rehabilitación, apoyo en alfabetización, información sanitaria y preparación laboral.
Impacto para el personal penitenciario
Este avance tecnológico busca también facilitar el trabajo del personal al digitalizar tareas que anteriormente dependían del papel, como la solicitud de comisaría y la inscripción a programas. Así podrán concentrarse en mantener la seguridad y gestión de las prisiones.
Seguridad y despliegue gradual
El plan de implementación será progresivo y estará supervisado bajo estrictas medidas de seguridad para evitar usos indebidos. Aunque no se han revelado fechas específicas para la entrega en todas las instalaciones, se espera que el proceso impulse la modernización del sistema carcelario federal.
Experiencias estatales similares
Actualmente, casi todos los estados cuentan con programas de tablets para sus prisiones, aunque con características diversas. Por ejemplo, Oregon ha adoptado tablets individuales para reducir el ingreso de drogas a través del correo, escaneando y enviando la correspondencia directamente a los dispositivos de los internos.




