En Wonderwerk, una cueva del desierto de Kalahari en Sudáfrica, científicos hallaron indicios que sugieren que ancestros humanos utilizaban fuego de manera controlada hace aproximadamente 1.79 millones de años. Este descubrimiento adelanta en cientos de miles de años la evidencia más antigua conocida sobre el empleo del fuego por homínidos.
Técnicas avanzadas identifican restos de fuego profundo en la cueva
El equipo investigador, liderado desde la Universidad Hebrea de Jerusalén, aplicó un novedoso método para detectar huellas de combustión en huesos fosilizados. Encontraron señales claras de fuego en la parte interna de Wonderwerk, a casi 30 metros de la entrada, lo que descarta que haya sido por incendios naturales y apunta a la acción intencional de seres humanos primitivos.
Ventajas del fuego para los primeros humanos
La presencia repetida de fuego en la cueva indica su transporte y mantenimiento por largas jornadas, suministrando calor, protección nocturna y la posibilidad de cocinar alimentos. Si bien los ancestros no generaban el fuego de forma espontánea, recolectaban llamas originadas por fenómenos naturales como rayos o incendios en la sabana.
Implicaciones para la historia humana y la arqueología
Este descubrimiento replantea la cronología del dominio del fuego, anteriormente sitiado hace un millón o menos años. Además, plantea nuevas preguntas sobre la capacidad cognitiva y social de estos primeros humanos, que ya integraban el fuego a su vida cotidiana.
La investigación amplía la comprensión de la evolución tecnológica humana y da pistas sobre el uso consciente de recursos naturales en períodos tan remotos.




