La lucha contra una de las principales causas de enfermedades diarreicas graves ha dado un paso significativo. Investigadores han desarrollado una tecnología innovadora para crear una vacuna contra la bacteria enterotoxigénica Escherichia coli (ETEC), responsable de millones de casos anuales.
Avances tras décadas de investigación
El desarrollo surge tras años de trabajo liderados por expertos de la Universidad de Bergen y el Centro Noruego de Investigación (NORCE). La bacteria ETEC afecta con mayor frecuencia a niños en países de ingresos bajos y medios, donde las infecciones pueden ser especialmente graves y frecuentes.
Uno de los principales obstáculos para la creación de una vacuna eficaz ha sido una toxina específica producida por la bacteria. El nuevo enfoque se centra en esta toxina para inducir una respuesta inmunitaria robusta.
Colaboración con la industria farmacéutica
La tecnología prometedora ha sido licenciada a Valneva, una compañía francesa dedicada a la fabricación de vacunas, que se encargará de su desarrollo y pruebas clínicas posteriores. Aunque el producto aún se encuentra en fases de investigación y no ha sido aprobado para uso público, representa una esperanza para la prevención de enfermedades gastrointestinales graves.
Expertos destacan potencial y precauciones
James Fleckenstein, profesor de medicina molecular en la Universidad de Washington, señala que la capacidad de generar fuertes respuestas de anticuerpos es un paso alentador. Sin embargo, advierte que queda trabajo por hacer para transformar estos resultados en una vacuna disponible comercialmente.
Mientras tanto, recomienda a viajeros tomar precauciones, como evitar alimentos de vendedores ambulantes en zonas con mala sanidad, consumir agua embotellada y mantener buena higiene de manos. Además, recuerda que existen vacunas para otras infecciones comunes en viajes, como la fiebre tifoidea, y sugiere consultar a un médico antes de salir al extranjero.




