El Jurado Nacional de Elecciones de Perú anunció oficialmente que la candidata conservadora Keiko Fujimori es la presidenta electa tras ganar el balotaje del 7 de junio contra el progresista Roberto Sánchez. La diferencia fue de aproximadamente 50,000 votos, confirmando la cuarta candidatura presidencial de Fujimori y cerrando casi un mes de incertidumbre política en el país.
Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, obtuvo un total de 9,223,396 votos, mientras que Sánchez, representante de Juntos por el Perú, acumuló 9,173,755 votos. La proclamación se realizó 26 días después de la votación y, aunque Fujimori no asistió a la ceremonia oficial, se espera una entrega formal de credenciales en fecha aún por definirse.
Durante la transición, la presidenta electa ha manifestado su disposición para dialogar y preparar su gobierno en un país cuyo electorado se encuentra profundamente dividido. Cabe destacar que la oposición, representada por Sánchez, no reconoce el resultado y ha denunciado sin pruebas un supuesto fraude electoral, señalando cambios en las reglas para la custodia de votos en el exterior que habrían afectado el resultado.
Observadores internacionales, incluyendo misiones de la Organización de Estados Americanos y de la Unión Europea, han declarado que no detectaron irregularidades en el proceso electoral.
Keiko Fujimori es hija del expresidente Alberto Fujimori y ha centrado su campaña en fortalecer la seguridad, proponiendo medidas como la construcción de cárceles adicionales, la militarización de fronteras y la deportación de migrantes indocumentados, buscando retomar el legado de orden y lucha contra el terrorismo atribuido a su padre.
Perú enfrenta una prolongada crisis política con varios presidentes en una década y recientes protestas sociales, pero ha mantenido estabilidad económica, creciendo un 3.4% en 2025 según cifras oficiales.




